Las Relaciones de Pareja


Tener o vivir con una pareja es una opción. Es cierto que muchos de nosotros hemos aprendido desde muy pequeños que lo normal era vivir en pareja, casarte y tener hijos. También es cierto que estamos preparados, genética y evolutivamente hablando, para no vivir solos, nacer en un grupo, crecer, vivir con otros seres humanos, tener relaciones sociales que hagan la vida más fácil, y buscar una pareja y continuar con la historia de la humanidad. Pero a pesar de eso, tener una pareja estable es una decisión personal. Uno puede vivir sin pareja, tener una pareja para toda la vida, encadenar diferentes parejas estables toda su vida, tener relaciones sexuales con otros sin tener pareja, vivir en celibato en una comunidad religiosa o en una comuna…



Lo cierto es que vivir en pareja es una opción muy elegida por muchos de nosotros, y es fuente de placer y de sufrimiento. No es fácil vivir con otras personas, y a veces no es fácil vivir una relación de pareja. Por ejemplo, la convivencia, la comunicación, los objetivos en la vida puede ser fuente de unión y felicidad en la pareja o de conflicto. En una relación de pareja es importante comprender dos puntos. Es necesario saber que en una relación de pareja casi todo es aprendido, aprendemos a llevarnos bien o a llevarnos mal, a ser felices o a no serlo, y por lo tanto podemos desaprender, y aprender nuevas formas de relación y conseguir el amor feliz. Y en segundo lugar, que hay veces que las relaciones de pareja no funcionan.  Sirva como ejemplo que el éxito en terapia de pareja está muy por debajo del éxito en terapia individual, entorno al 50% de las parejas que acuden a tratamiento no solucionan sus problemas.

Pero vivir una relación de pareja placentera es posible y puede ser lo más bonito del mundo. Historias de amor bueno hay muchas, igual que personas buenas hay muchas. Personas felices suelen dar parejas felices y parejas felices suelen ayudar a las personas a ser más felices.