martes, 3 de junio de 2014

Un final en positivo

Hay relaciones que se acaban, todos lo sabemos y posiblemente lo vemos normal cuando la pareja que se rompe no es la nuestra o no está dentro de nuestro círculo más íntimo. La alegría, la pasión, los planes, las caricias pueden dar lugar a la desilusión, la incomprensión o sencillamente al desamor. Lo que se tiene, se pierde, y entonces surge la tristeza de lo que se ha perdido.


Aunque lo sintamos no es el momento de buscar culpables. Las personas cambiamos, las relaciones cambian y a veces esos cambios dan lugar al final del amor. Mejor que ese reparto de culpas es aceptar que las emociones no se controlan y que no se ama a quien se quiere amar aunque lo hayamos amado mucho o hayamos sentido el amor del otro hasta ayer. No es lo mismo dejar que el que te dejen; no es lo mismo sentir que es el final que enterarnos que ya no nos quieren igual, y es que cada ruptura es distinta. El final de una relación es una perdida, y las pérdidas son tristes (si lo que hemos tenido es bueno, y a veces, aunque no lo haya sido totalmente).

Estoy escribiendo sobre el final, cuando la relación amor mutuo se ha roto. Las parejas pasan crisis, se enfrentan a problemas, intentan recuperar el amor, solucionan sus problemas y superan sus crisis. Pero hay ocasiones donde uno de los dos o los dos ya no quieren a la otra persona o sencillamente ya no quiere seguir, volver a intentarlo.

Y cuando eso se acepta no deja de doler, pero se deja de luchar contra la realidad y duele menos. ¿Cómo llegar a comprender que no hay más salida que el final? ¿Cómo llegar a comprender que nosotros podemos seguir queriendo pero que ya no nos quieren? No hay una fórmula secreta, quizás sólo un camino, escuchar al otro, no sólo sus palabras, no solo lo que dice sino también como lo dice, lo que hace, lo que demuestra con su comportamiento. En la ruptura eso es muy difícil, normalmente sólo nos escuchamos a nosotros, lo que queremos, lo que sentimos, lo que creemos necesitar. ¿Cómo llegar a comprender que ya no queremos aunque nos quieran? ¿Y llegar a ser sinceros no sólo con nuestra pareja sino también con nosotros mismos?

Y después de comprender que es final, aceptarlo, aunque no nos guste. Después de entender que el otro no es el culpable de dejarnos de querer o nosotros no somos los malos de la película por no sentir el amor que deseamos sentir, que ninguno somos culpables de finalizar un camino que posiblemente hace tiempo dejamos de seguir en él. Entonces podremos desearnos felicidad para el futuro, desear que nuestra tristeza se vuelva alegría, y que a la otra persona le vaya bonito.


Que te vaya bonito 
mis mejores deseos 
que en la vida recojas 
lo que siembres de bueno 
Que te vaya bonito 
que no te vaya mal 
y que el tiempo te deje 
donde tengas que estar 

...quisiste ser universal eclipsando mil sueños 
que Dios te proteja en la celda de tu soledad... yo 

Me voy a plantar al campo 
o a la orilla la marea 
deseo que todo te vaya de vicio 
me voy ahí te quedas 
Me voy a vivir tranquila 
sin pausa pero sin prisa 
deseo que todo te vaya de lujo 
no espero visita 
así que no vayas 
que pa´ti no estoy ... yo pa´ti no estoy ... 

Salud, amor y fortuna 
me llevo todo en orden 
salud pa´ver , amor pa´ser 
fortuna pa´olvidar tu nombre 
Me marcho con las lunas 
donde el sol no se esconde 
Él me abriga el invierno 
y ella enciende mis noches ... y tú 

... quisiste ser universal eclipsando mil sueños 
que Dios te proteja en la celda de tu soledad ... yo 

Me voy a plantar al campo ...Así que no estoy (bis) 

Te dejo todo aquello que me diste 
me llevo todo lo que di que no quisiste 
me voy contenta no tengo mas que darte 
me llevo todo lo que di que no cuidaste ...yo pa´ti no estoy ...
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