jueves, 28 de noviembre de 2013

Sonrisas verdaderas y sonrisas falsas


Hoy toca clase de anatomía y psicología, todo junto, porque hoy voy a hablar de la sonrisa. En cuestiones de sonrisa y de expresión facial hay que hablar de Paul Ekman. Psicólogo americano, científico fundamental en el estudio de las emociones y la expresión facial y mundialmente famoso, sobre todo después de la serie “Lie to me” (“Miénteme” en España) basada en su persona. Paul Ekman habla de cómo la sonrisa es la más desestimada de las expresiones faciales y mucho más complicada de lo que cree mucha gente. La sonrisa puede ser señal de bienestar y placer pero también de muchas otras emociones. Ekman distingue 18 tipos de sonrisas, pero hoy no hablaremos de todas.

Hoy hablaremos de la sonrisa autentica (o Sonrisa Duchenne, llamada así en honor del primer investigador que la describió) y de la sonrisa falsa. La sonrisa auténtica es la expresión básica de la alegría y de todas las demás experiencias emocionales positivas, disfrutar de los otros, el alivio, el placer, la satisfacción, la diversión, la gratitud, la ternura… Hay sonrisas más intensas que otras o más largas, pero todas las sonrisas auténticas son siempre la expresión de lo bueno.

La sonrisa está marcada por el músculo cigomático mayor, que une los malares con las comisuras de los labios, cruzando cada lado del rostro. Este músculo se contrae tirando de la comisura de los labios hacia arriba, estirando los  labios. En la sonrisa autentica no participa ningún otro músculo de la parte inferior del rostro. Puede haber contracción de los músculos orbiculares de los párpados, que rodean cada ojo, provocando la contracción de la mejilla y las famosas patas de gallo.

Por el contrario la sonrisa falsa es una sonrisa fingida y se puede notar porque es asimétrica, las mejillas no se suelen elevar, no aparecen las patas de gallo, ni un leve descenso de las cejas que se da en algunas sonrisas auténticas, leves o moderadas.

Y no creáis, es muy difícil hacer que una sonrisa falsa parezca una sonrisa auténtica y se transmita a los que nos rodean. Por ejemplo, los actores cuando sonríen, si son buenos, tienen que sentir la emoción positiva, porque es la única forma de realizar una Sonrisa Duchenne o por lo menos realizarla sin mucho esfuerzo y horas delante del espejo ensayando.

Una sonrisa muy falsa
Una Sonrisa Duchenne 



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